El Escritor de Guardia: Mi Lara

eedgHola lectores!

Aquí tenemos la historia de nuestro escritor de guardia!! Que la disfrutéis!!

Os recuerdo que el tema era Mascotas

Mi Lara

He de reconocer que cuando salió el tema de esta semana y me puse a darle vueltas al coco para imaginar una historia, me di cuenta de que únicamente era capaz de pensar en mis mascotas.

Así pues, esta vez me tomaré la licencia de no inventar ninguna historia. Hoy será una pequeña historia real. Esta vez hablaré de mis mascotas, y más concretamente de una, de Lara.

Recuerdo cuando aquella pequeña bola de pelo llegó a casa. Era una pequeñísima perrita de apenas un mes de vida, y venía tan asustada que no dejaba a nadie acercarse a ella, intentaba huir por debajo de las sillas, escondiéndose detrás del sofá, buscando los rincones. Aquella cosita redonda y de pelaje marrón claro no sabía hacer otra cosa que ir meando de un lado a otro…

Cierro los ojos y puedo ver la escena. Era de noche, yo estaba en casa con mi madre, esperando a que mi padre y mi hermano volviesen. Habían ido a por una perrita que un vecino le había dado a mi padre. Una cría de la raza podenca portuguesa, un tipo de perro no muy grande, muy valorado en el mundo de la caza por ser unos grandes cazadores de conejos. (Irónicamente, conejos han sido mis últimas mascotas…je,je)

Mi hermano la traía en brazos, acurrucada sin moverse apenas, observando con sus pequeños ojos todo lo que pasaba a su alrededor. En IMG-20140418-WA0004cuanto pisó el suelo intentó huir de todos. La mirábamos embobados, y eso que tan sólo era una bolita de pelo meona…

Mi hermano eligió el nombre. No es que se estrujara mucho los sesos, tan sólo pensó en el videojuego al que jugaba por aquellos entonces… Total, que se llamaría Lara, como la gran heroína del videojuego, Lara Croft… Reconozco que la técnica empleada por cada uno para elegir el nombre de una mascota es digna de estudio… y seguro que me daréis la razón.

Por aquella fecha yo ya estaba viviendo en Almería, en la capital, y mis visitas a casa eran más bien escasas y alejadas en el tiempo. Había ocasiones en las que perfectamente podían pasar hasta dos meses sin pisar por el pueblo. Los estudios, los trabajos, las fiestas… Cada vez que iba aquella perrita se hacía más grande. Hasta los ocho o nueve años fue muy juguetona, no paraba de jugar con nosotros y no se veía harta de saltar y correr. Conforme se fue haciendo más mayor los achaques de la edad fueron apaciguándola.

Sonrío al recordar que cuando me veía asomar se ponía a dar saltos y a intentar jugar como lo hacía antes, pero ese ímpetu le duraba apenas un minuto, después tan sólo buscaba un hueco a mi lado para que la acariciara, y en cuanto veía la ocasión, tirarse al suelo panza arriba para que le acariciara la barriga.

Lara era una perra mala. Sí, tengo que reconocerlo. No era nada sociable y no permitía que ningún desconocido se acercara a la casa. No me refiero a que no dejase de ladrar, la verdad es que ladraba poco, me refiero a que mordía, y mordía de verdad… El instinto cazador se advertía claramente cuando la veías atacar a alguien buscando sus tobillos para derribarlo… Pudo habernos dado más de un disgusto, pero por suerte nunca pasó nada, el cortijo está completamente vallado y cuando había visita por el cortijo la encerrábamos en su caseta. Caseta, que por cierto, más de una vez rompió a mordiscos, tal era la rabia y la mala leche que tenía que la he visto partir con sus dientes hasta los alambres de la valla metálica…

Pero eso sólo ocurría con desconocidos, con los conocidos era un primor y todo cariño, y con mi hermano y conmigo, era como una mami. Nunca nos mordió, ni tan siquiera hizo amagos de intentarlo pese a que alguna que otra vez la pisamos sin querer o tuvimos que darle algún azote para que no se portara mal. Era nuestra Lara, y fijaos hasta que punto nos quería, que podíamos acercarnos a ella cuando estaba comiendo un trozo de pan y quitárselo de la misma boca. Intentad haced eso con vuestros perros a ver qué pasa…je,je.

Me costó un mundo lograr que aceptara a mi novia, pero después de unos cuantos meses la toleró. Eso sí, como se acercará demasiado a mí, ahí estaba Lara para vigilar… No sé si serían celos o el instinto de protegerme, pero el caso es que a mi novia nunca le cayó muy bien, y creo que a viceversa ocurría lo mismo… 😉

IMG-20140418-WA0003Lara estuvo con nosotros durante casi dieciséis años. Era ya muy vieja, estaba fatal de los huesos, se había quedado casi sorda y apenas le quedaban dientes; pero siempre salía corriendo a recibirme. Recuerdo con nostalgia el último año. Cada fin de semana que iba al cortijo me lo pasaba con Lara prácticamente. Éramos capaces de pasar horas enteras tumbados en la calle. Sí, es una rareza de las mías, me gusta tumbarme en la calle y mirar al cielo, y ahí estaba mi Lara para acompañarme, y a cambio sólo pedía que le acariciara la barriga. Qué buenas siestas nos pegábamos…

Lara se puso muy enferma, y unido a su edad, ya ni el veterinario nos daba esperanzas, tan sólo nos ofrecía la posibilidad de ponerle una inyección final. Mi padre y mi hermano decidieron que cuando llegase su hora, le llegaría en su casa.

Aquel mes fue horrible para mí, el trabajo no me dejaba ir al cortijo y día sí y día también llamaba a casa para preguntar por Lara. La última semana mi padre me dijo que seguía viva pero que ya no hacía casi nada, se había metido en su caseta y ya casi no se movía, ni comía ni bebía.

El día de todos los santos me dio la oportunidad de poder ir a casa. Llegué muy tarde, casi a medianoche, y lo primero que hice fue preguntar por Lara. Mi padre me dijo que no sabía si seguía viva o no, porque ya le parecía que no se movía ni al respirar.

Me acerqué a la caseta y allí la vi, tumbada, sin moverse, con los ojos cerrados. Me tumbé a su lado y le acaricié la barriga por última vez… y ella me correspondió moviendo la cola una vez más…

Desde ese día estoy convencido de que Lara esperó pese a su agonía a que yo volviese a casa para poder despedirnos… Nunca olvidaré a esa bolita de pelo meona que una noche llegó a nuestras vidas…

Puede que parezca una historia triste, pero no debe serlo, porque lo que os digo, aunque seguro que aquellos que tenéis mascota ya lo sabéis, es que son parte de la familia y se les llega a querer como si fuesen una persona… así que tratadlos como tal, porque hay una cosa que los diferencia de nosotros: Su amor siempre será incondicional…

  6 comments for “El Escritor de Guardia: Mi Lara

  1. 22 abril, 2014 at 1:47 pm

    Ay… qué perrita más especial, Lara. Es curioso cómo, aunque no sean muy sociables con la gente o tengan un comportamiento travieso, nuestras mascotas nos tocan el alma con su cariño y su fidelidad.
    Estoy segura de que Lara fue muy feliz con vosotros y te esperó hasta que fuiste a despedirte de ella.
    Gracias por contarnos tu historia Fran <3

  2. rivezen
    22 abril, 2014 at 8:12 pm

    Siempre es importante una compañía, que no exige nada a cambio y olvida los malos ratos, creo que viven el presente, caso contrario de las personas cuya mayoría vive en el pasado un lastre no fácil de captar y a veces parece imposible superar. Pero siempre hay alternativas.

  3. Diana
    22 abril, 2014 at 10:38 pm

    Que historia tan hermosa Fran! Me puse nostálgica, e incluso he derramado una lagrimita, al recordar todo lo que hacia con mi perrita…. <3
    Si, estoy segura de que Lara te espero para poder despedirse 😀
    Me has hecho el día con esta historia Fran ^^
    Besos!!

  4. Paula Chacón
    24 abril, 2014 at 4:53 pm

    Entre el fallecimiento reciente de Nina… y que siempre me haces emocionar con tus relatos (bien de alegría o de tristeza) …. has hecho una combinación de lágrimas inmensa….

  5. Meri86
    1 mayo, 2014 at 3:43 pm

    Que historia más preciosa Fran!!! Mi perrita también es un poco antisocial, pero en mi caso con el resto de los perritos.. en cambio con las personas es la más feliz del mundo. Me han saltado las lagrimas con esta historia, amo a los animales. Tengo debilidad por ellos!!
    Mi perrita es como si fuera mi hija, y no quiero ni imaginar el momento que no pueda estar sin ella.
    Estoy segura no! Estoy segura que Lara se espero hasta último momento de irse para poder hacerlo a tu lado. Espero que si me pasara lo mismo que a ti, mi perrita también lo hiciera, porque el día que tenga que irse quiero que lo haga a mi lado, se que a mi lado no le será tan duro.
    Me a encantado tu historia! Un encanto de historia como todas las demás!
    P.D. Bolita meona! jajajaja Me a echo mucha gracia esto 😛

  6. 2 mayo, 2014 at 9:15 am

    Muchas gracias a todo el mundo…!!! 😀

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *