El Escritor de Guardia: Reencuentro II

eedgHola lectores!

Este fin de semana ha sido mi cumple y no me he puesto al ordenador, espero que me perdonéis y me comprendáis!! Os dejo con el relato de nuestro querido Fran.

Os recuerdo que el tema era Continuar con la historia anterior.

Reencuentro II

MAX

El gran día ha llegado. Toda mi vida soñando con este momento y aquí estoy, a unos pasos de cumplir mis deseos. La vida por fin me sonríe. Mis cuadros, mis obras, mi sueño, expuestos en la mejor galería de arte del mundo… Por fin… No puedo explicar la sensación que experimenté al cruzar la puerta del edificio. Me sentí importante, grande, especial. La fama estaba a mi alcance, pero sin embargo, sólo había un pensamiento en mi cabeza: Aquella foto, aquella chica… ¿Pero por qué después de tantos años…? Me estoy volviendo majara…
El día ha sido genial, nunca pensé que se venderían tantas obras. Madame Segré está encantada conmigo, se le nota en la forma en que me mira, se refleja el orgullo en su cara. Tanto que me ha insistido hasta la saciedad para que les acompañe a una fiesta privada al cerrar la galería… y no he podido negarme… Lo habría hecho, estoy bastante cansado, pero no puedo dejar pasar la ocasión de codearme con la gente importante de Nueva York.
Los globos siguen en el buzón. ¿No los habrá visto? El ascensor parece que sube tan despacio que me parece que me voy a quedar dormido apoyado en la pared. Dios… las tres de la madrugada… y mañana a madrugar de nuevo… La gente de Nueva York tiene bastante más aguante que yo. Cuarta planta… por fin. Salgo del ascensor y me encuentro en mi puerta un bonito ramo de flores… Miro a un lado y a otro, como si a esas horas fuese a haber alguien por el pasillo… Hay una nota. “Hello..!! I’m your new neighbor… I’m from Spain…” Anda, parece que alguien ha añadido una palabra más… No puedo evitar sonreír. Está claro que ha leído mi nota… ese “también” en rojo la delata… Esto sí que es una casualidad. Mi vecina de enfrente es también de España. El mundo es un pañuelo. Me giro hacia su puerta. Si no fuese tan tarde tocaría, pero no son horas, y estoy muy cansado. Mañana haré por verla. Entro en casa y busco un vaso grande para poner las flores. Mañana comparé un jarrón por algún sitio. Hora de irse a dormir.

SARY

Casi llego tarde el primer día. He tenido que salir por la parte de atrás del edificio para ganar tiempo. Me di cuenta ayer que la puerta de emergencia viene a dar enfrente de la parada de taxis. Me siento tan feliz e ilusionada que me dan ganas de gritar de felicidad. Juro que si no me tomasen por loca me ponía a gritar mientras corrí y saltaba por toda la oficina. ¡Dios! ¡Tengo un despacho para mí sola! Y vaya vistas… La enorme ventana del despacho da a la mismísima Quinta Avenida… A veces creo que en cualquier momento me voy a despertar y ponerme a llorar al ver que es todo un sueño… pero no… es un sueño y lo estoy viviendo.
Voy a dar lo máximo de mí, y espero poder adaptarme a mi nuevo trabajo cuanto antes. Seré la mejor muy pronto. Y voy a comenzar por colocar mis cosas en la mesa de la oficina. Ya sé que no son muchas, pero mi agenda es fundamental, y mi portátil y la tablet son imprescindibles. Ya buscaré una foto de mi agrado para ponerla.
Acabo de ver la placa con mi nombre encima de la mesa… Comienzo a sentirme importante de verdad.
Si Max me viera, alucinaría… ¿Qué…? ¿Por qué he pensado eso…? ¿Max? ¿Pero qué me pasa? Ahora no se me va de la cabeza el nombre de ese chico. Tengo mil cosas en que pensar, y mi cabecita loca se pone a recordar a Max. El cambio de aires me está trastornando… Olvida eso y a trabajar.
Por fin llego a casa. Ha sido un día estresante, pero me gusta, me siento muy viva con mi nuevo trabajo, y me siento muy feliz al ver el apoyo de mi jefa y mis compañeras. No hay duda: Aquí voy a ser muy feliz.
¿Globos? ¿Por qué hay globos en mi buzón? También hay una nota. ¿Un español? Vaya, resulta que mi vecino es de España también. Las casualidades también existen. No puedo evitar sonreír. El día está resultando perfecto. Ahora mismo voy a presentarme y a darle un buen abrazo.
Qué lento parece subir el ascensor. Son cuatro plantas de nada y parece que va a echar la tarde entera. ¿Estoy nerviosa…? No puede ser…
… Mis flores siguen en la puerta. No debe estar en casa. Bueno, si le escucho llegar salgo a saludarle, y si no, pues mañana habrá otra oportunidad. Antes de entrar en mi apartamento cojo el bolígrafo rojo y añado a la nota un También… Sonrío ante mi gran ocurrencia…

MAX

He soñado con la malagueña. ¿Seguro? ¡Sí, sí, he soñado con esa chica! ¿Pero qué diablos me pasa? Estoy en la otra punta del mundo, tengo una vida nueva por delante y no hago más que pensar en la chica de la foto, en una chica del pasado…
Y estoy cansado. No debí acostarme tan tarde, hoy voy a estar hecho unos zorros en el trabajo. Y hoy hay mucho por hacer. Tengo que rehacer prácticamente la exposición debido al éxito tan rotundo de ayer. A este paso voy a vender todas mis obras en una semana. Me siento eufórico, tengo la inspiración al mil por mil, necesito un lienzo ahora mismo. No tardaría ni unas horas en dibujarla a… ¿Qué…? ¿Otra vez…? Ahora quiero pintarla a ella… ¡Dios!, no entiendo nada, no se me va de la cabeza. Céntrate. A trabajar.
El día ha ido como la seda, otra gran jornada de ventas. Estoy deseando llegar a casa y ponerme a crear. Estoy tan bien que podría pasarme toda la noche pintando, y por fortuna, hoy no hay fiesta que reclame mi presencia. Comienzo a dudar de ello cuando Madame Segré se acerca a mí y me dice de forma muy graciosa:
– Do not forget that tomorrow is Halloween. Looking for a good costume …
Sólo me da tiempo a sonreír y hacerle un guiño… ¿Es que aquí siempre están de fiesta? Ahora en vez de ir a casa y ponerme a pintar tendré que parar en Herald Square y entrar a Macy’s a buscar un dichoso disfraz para mañana. En fin, son pequeños sacrificios en pos de un gran éxito. Es la frase que me repito cuando algo comienza a estresarme.
Macy’s es enorme, más de lo que jamás había imaginado. ¿Y qué disfraz me pongo mañana? Vampiro, zombie, Frankestein, degollado, Jack… No me gusta disfrazarme, me veo ridículo vestido como un monstruo… ¡Voilá! Aquel será mi disfraz. Elegante, bastante discreto y con una bonita máscara que me cubre la mitad del rostro… Es perfecto. Mañana a la noche me convertiré en el fantasma de la ópera…
Me voy a casa muy satisfecho. Tengo mi disfraz y lo he conseguido en un tiempo record, y así podré aprovechar para dedicarme a mi arte.
Los globos ya no están. Una risita se me escapa. ¿Estará la vecina en casa? ¡Uf! Cada día me parece más lento este ascensor. Se me hace eterno subir cuatro insignificantes pisos. Pulso el timbre y espero. No se oye nada. Vuelvo a tocar. Nada. ¿Por qué me siento nervioso? Bueno, parece que no hay nadie en casa. En otra ocasión será.
Lienzo preparado. Pinturas preparadas. Paleta lista. Mp3 funcionando y auriculares a toda pastilla. Beethoven es la mejor compañía para que fluya el arte. No importa la hora a la que me vaya a dormir, hoy estoy inspirado.

SARY

¡Joder! ¡Llego tarde otra vez! Toca vestirse a la carrera, maquillarme como buenamente puedo, coger las cosas y salir disparada. Compruebo que las flores ya no están. Me alegro. A ver si cuando vuelva a la noche puedo saludarlo por fin. Vamos, Sary, que llegas tarde, tendré que salir de nuevo por atrás.
El segundo día y me asignan una entrevista importante. Esto sí que es llegar y besar el santo. Entrevistar nada más y nada menos que al dueño de los Almacenes Macy’s. La jefa ha sido clara y directa, que me lo coma directamente y que ya que estoy aquí me compre un disfraz para mañana. Lo había olvidado, mañana es Halloween. Pero lo primero es lo primero. ¿Cómo he podido llamar Max al dueño de Macy’s…? ¿Pero en qué estaba pensando? ¡Qué vergüenza! Menos mal que salvo ese pequeño desliz, la entrevista ha sido un éxito, hemos conectado desde el principio y todo ha fluido de tal forma que ha parecido más una charla entre amigos que una entrevista propiamente dicha. Va a quedar genial en el número del mes que viene. No quiero ser vanidosa, pero bordar la primera entrevista que te encargan no lo hace todo el mundo. Me encanta mi trabajo.
Trabajo realizado con sobresaliente. Hora de elegir disfraz. No sé de qué disfrazarme este año, aunque la verdad es que aunque repita de vampiresa nadie aquí se dará cuenta. Buscaré. No hay prisa. ¿De bruja? ¿O mejor de diablesa? De novia cadáver estaría bastante bien… ¿Zombie? No, de zombie no. ¿Catwoman? ¡Sí! Catwoman sería genial. Presumiré de curvas y la máscara protegerá mi identidad… ¡Decidido! Adoro los disfraces, por unos momentos dejo de ser yo misma para convertirme en otra persona, en otro ser, puedo vivir otras vidas. Desde que he pisado esta ciudad me siento más viva que nunca.
Vaya rutina que he cogido, salgo por la puerta de atrás en las mañanas y entro por la puerta principal en las noches. Me río. ¿Lo normal no sería al revés? Bueno, qué más da. Miro al buzón. Hoy no hay globos ni notas. Por un momento me siento hasta decepcionada. ¿Estará el vecino? Probaré suerte. ¿Es normal que un ascensor sea tan lento? ¿En España subían tan despacio? La verdad es que no lo recuerdo. Pero… ¿Por qué quiero subir tan aprisa? Ni que ansiara conocer al vecino. Voy a perder el juicio como siga pensando tantas tonterías. El ascensor es muy lento, desde luego. Me detengo ante su puerta. Toco el timbre. Espero… Vuelvo a tocar. Nada… ¿En qué trabajará? Llega muy tarde por las noches. Toco por última vez. Nadie responde… Otra vez será. Esta vez decido ser previsora y dejo todo preparado para mañana. No me gustaría olvidarme el disfraz, nos iremos directamente desde el trabajo hasta la plaza. Todo Ok. A descansar.

MAX

Me siento extraño. No me gusta disfrazarme. Pero he de reconocer que no me queda tan mal. Parezco todo un caballero. Elegante y formal, muy de época. Todo el mundo en el trabajo está riendo y con unas ganas tremendas de fiesta. Muertos vivientes, Drácula, la señora Adams, un pato. ¿Un pato? ¿Por qué alguien se iba a disfrazar de pato en Halloween? Hay gente para todo, y este país más aún si cabe. Iré un rato, tomaré algo, charlaré con la gente del trabajo, moveré algo el esqueleto y me iré a casa a pintar. Ese es mi plan.

SARY

¡Divina! ¡Estoy divina! Este disfraz me queda como un guante. Hoy me siento sexy… Neoyorkinos… preparaos… voy a por vosotros. Me río de mí misma. Todo el mundo en la revista está entusiasmado, tanto que incluso vamos a terminar antes la jornada. Una bruja, la niña del exorcista, Freddy, Catwoman. ¿Y un conejo? ¿A cuento de qué se disfraza alguien de un conejo? Estos yanquis están locos… Me apetece reír, conocer gente, tomarme unos cuantos cócteles y bailar, bailar hasta que estos preciosos zapatos no me dejen dar un paso. Eso quiero.

MAX

Qué mejor que un Manhattan para ir entrando en escena. Me encantan… y no puedo dejar de mirar al pato. ¿Un pato? No lo entiendo.
Hasta que la vi. Eso sí que es un disfraz… ¡Madre mía! ¿Por qué no me he disfrazado de Batman? Ya no existe ningún pato. La música se detiene y los aplausos dan paso a una canción lenta. Reconozco la canción. “Amo”. No recuerdo quién la canta. Mi pensamiento me absorbe un instante, y cuando vuelvo en mí todo el mundo está bailando en pareja. Todos menos yo. Todos menos Catwoman. Hago de tripas corazón, dejó mi cóctel y avanzo hacia aquella chica de cuero negro. Me está mirando mientras me acerco. Al llegar a ella me inclino en una reverencia y extiendo mi brazo ofreciendo mi mano para pedirle este baile. Su gesto doblando suavemente las rodillas y tomando mis manos es definitivo. No soy capaz de decir ni una palabra, tan sólo acercó mi cuerpo al suyo, cojo su cintura con suavidad y dejo que me rodee el cuello con sus brazos y que apoye su cabeza en mi pecho. El ritmo de la canción hace el resto. Me siento muy a gusto.

SARY

No voy a tomar ni un Manhattan más… Comienzo a pensar que si aquel conejo tendrá que ver algo con Alicia. Estoy desvariando.
Los zapatos me están matando, pero no puedo dejar de bailar. Tampoco entiendo porqué tienen que aplaudir al terminar cada canción… Ahora toca una lenta, seguro… ¡No puede ser! ¡Es “Amo”! ¡Me encanta Axel Fernando! ¿Cómo bailará el conejo? Miro hacia donde estaba y veo que acaba de agarrarse a un pato. ¿Un pato? Yankis… Cuando vuelvo a mirar veo a todo el mundo con pareja, a todos menos a mí y a un apuesto caballero que se dirige hacia ¿mí? Pues eso parece, el fantasma de la ópera me ha escogido como su Christine… He de reconocer que es muy apuesto el caballero, y me hace mucha gracia que me haga una reverencia para invitarme a bailar. No digo nada, respondo a la reverencia como he visto en las películas y dejo que ponga sus manos en mi cintura mientras me abrazo a su cuello y dejo posar mi cabeza en su pecho. La música hace que le baile sea intuitivo, pero la verdad es que aquel fantasma baila muy pero que muy bien… Me siento cómoda.

MAX

¡Pero qué mala suerte tengo! Con lo bien que iba la noche y tenía que haber un apagón. He perdido a mi gatita y ya no he podido encontrarla. Han desalojado la plaza en un suspiro y no he podido ni preguntarle su nombre. Después de buscar un buen rato me doy por vencido y vuelvo a casa. Eso sí, he visto un conejo. ¡Un conejo! Qué gafe tengo. No tengo suerte en el amor…
¡Diablos! ¡Podría ser más lento este dichoso ascensor! Quiero llegar a casa y meterme en la cama. 4º piso. Las puertas se abren. ¡Por fin!
No puede ser…

SARY

¡Noooo! ¿Por qué me tiene que pasar esto a mí? Soy una gafe. ¿Un apagón? ¿Pero cómo puede haber un apagón en plena fiesta de Halloween? ¡Y para colmo he perdido a mi fantasma! La plaza se ha vaciado en un santiamén y no he sido capaz de encontrar más que al pato. Sí, ¡al pato! Me rindo y busco un taxi para volver a casa, ya no quiero más fiesta…
Me han dado ganas de subir por las escaleras. Seguro que llegaría antes que el ascensor. Si no fuera porque mis pies no pueden más, me ahorraría esta lentitud… Después de un siglo de subida y una vez en frente de mi puerta, ahora no encuentro mis llaves… ¡Dios! ¿Pero qué he hecho yo para merecer esto? Aquí están. Suena el ascensor. Me giro y las puertas se abren.
No puede ser…

HASTA AQUÍ

Frente a frente. El fantasma se queda mirando a la gata, y ésta le devuelve la mirada con el mismo gesto de incredulidad. Ambos se quitan las máscaras. La sorpresa es aún mayor cuando se reconocen.
Ahora todo encaja.
Las piezas están en su sitio.
Sobran las palabras.
Max y Sary se acercan, sonríen, se miran con ojos acristalados y sus labios se unen. Sobra el tiempo, la distancia, los recuerdos. Sobra todo.
El destino está escrito, y al final todas las piezas del puzle encajan…

♥♥

THE END

  8 comments for “El Escritor de Guardia: Reencuentro II

  1. 24 febrero, 2014 at 12:15 pm

    ¡Los pelos de punta! Qué chuloooooo ¡me encanta cómo los has entrelazado!
    Romántico, inesperado y un final precioso, creo que el desenlace me ha gustado más incluso que la primera parte 😛 realmente preciosa.

    Seguro que el pato y el conejo también tuvieron una bonita historia de amor jaja.

  2. 24 febrero, 2014 at 3:58 pm

    La verdad es que estoy de acuerdo con Sary! Fran vas a llegar muy lejos!!! Te lo prometo!!

    Molaria saber la historia del pato y el conejo eh! jajajaj

  3. Sara I. R.
    24 febrero, 2014 at 4:51 pm

    Aaaiiiiinnnnssss!!!!!! Pero que bonito!! Me ha ENCANTADO. Enhorabuena, una historia genial.

  4. 24 febrero, 2014 at 5:00 pm

    Gracias por los comentarios…!!! Conseguís que me suba la moral… 😀

  5. Meri86
    24 febrero, 2014 at 7:02 pm

    Que romántico! Que historia más preciosa. Me a encantado el final! Sin duda alguna Fran siempre nos sorprendes con tus geniales historias! Nos haces poner los pelos de punta! Escribes que da gusto de leerte, de verdad te lo digo. Eres un máquina jejeje

  6. Pili
    24 febrero, 2014 at 8:39 pm

    Gustarme…gustarme no me ha gustado…me ha dejado boquiabierta! Me ha encantadoooooo, gracias Fran por este buen ratito de desconexión, intriga, emociones…

  7. Diana
    26 febrero, 2014 at 5:27 am

    Que historia más romántica, Fran tu vas a llegar muy lejos y vas a ser muy exitoso (aunque ya lo eres) Me ha encantado esta segunda parte!!

  8. Saki
    2 marzo, 2014 at 4:22 am

    Por fin puedo leer esto!. Me encanto, el suspenso me mataba xD, y el final fue perfecto!

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