Historias de fin de semana – La Historia Completa

Hola lectores!

Os comunico que la Historia de Fin de Semana que estaba activa ha sido terminada. Espero que os guste:

5o2013

Amor al trabajo

¿Alguna vez habéis asesinado a alguien? Probablemente no, y si es que sí, os felicito, ya sabéis lo que se siente. No todo el mundo es capaz de describir esa sensación, y menos aún el que no lo ha sentido. Me llamo Raúl, Raúl Alero, y soy un asesino a sueldo en mis ratos libres, sobre todo en fines de semana. Cualquiera puede contratar mis servicios, pero como norma general trabajo para familias poderosas. Soy muy bueno, y no soy nada barato. Llevo una vida normal. Trabajo en lo que me gusta. Y seamos sinceros, hoy día pocos pueden decir que trabajan y cobran por hacer lo que les apasiona. Pues bien, yo sí puedo decirlo. No piensen que soy un ser malévolo. Nada más alejado de esa apreciación. Repito: Sólo es un trabajo extra, nada más. ¡Basta! Otra vez pensando en tonterías… Ya lo tengo a tiro…

…le tenía a tiro… estaba listo para disparar… solo apretar el gatillo… y, sin embargo, se estaba cuestionando el por qué tenía esa extraña sensación, nunca antes la había sentido y no tenía una explicación de por qué, de repente, sentía eso que no podía explicarse ni siquiera a sí mismo.
Ya estaba otra vez distrayéndose, “estoy a una distancia relativamente cercana, debo tener cuidado de que no me descubran y debo ser rápido para no perder mi oportunidad, así que ya vale de tonterías y distracciones” lo tenía por fin decidido, iba a disparar; Coloca el dedo sobre el gatillo justo cuando una mujer se acerca a su objetivo, lo que le hace apartar el dedo rápidamente, porque, si bien él ama su trabajo, también tiene sus normas y límites, entre ellos está disparar a personas contra las que no tiene nada y además no han sido fijados como objetivos.
Observa desde la distancia, la mujer le entrega… ¿un sonajero? eso no tiene sentido hasta que, tras unos minutos, una mujer que parece bastante arisca con él, le lleva un carrito con un niño pequeño dormido. El niño no debe de tener más de 1 añito.
Entonces, y sin saber cómo, todo cobra sentido en su cabeza.
Esa sensación anterior era culpa.
Entonces el hombre le entrega el sonajero a la mujer arisca y el carrito con el niño a la otra mujer; coge del brazo a esta última y la obliga a entrar en la casa.

Paula, es Paula!!. Paula me dejó hará un año y medio. La quería, claro que la quería; pero no pudo soportar que yo fuera un asesino a sueldo. Me dijo que en la situación en la que estaba no podía seguir con alguien como yo, que no se veía formando una familia conmigo. Y ahora lo entiendo todo! ¿Por qué no me lo contó? ¿Por qué no le pregunté? Ese niño, su nariz, sus labios, la forma de su cara… ese niño es mi hijo. Me invade la culpa. La dejé marchar sin más.

Por la ventana de la cocina de aquella casa, se distingue a la mujer arisca entre las persianas a medio subir. Tiene el sonajero en la mano, y con un golpe seco en la encimera lo parte en dos. Puede ver como saca algo pequeño de dentro, mira por la mira óptica de su rifle y ve una llave.

¿Una llave? ¿Por qué Paula le entrega una llave a esta gente? ¿Quienes son y porqué tenían a mi hijo? No veo a Paula. Tengo que hacer algo!. Me acerco a la casa sigilosamente y me escondo detrás de un saliente de la pared. Espero que no me vean. Oigo a alguien.

– Marta! Te he dicho que vayas a la estación y compruebes que esta todo allí! – dice el hombre.
– Y ¿Por qué no vas tú Mario? Yo me quedo vigilando a la putita de Raúl?

¿Raúl? ¿Mario? ¿Por qué me conocen? Empiezo a pensar. Recuerdo que hace unos meses me encargué de un tipo llamado Ricardo Viñedo, un prestamista que le hacía la vida imposible a mi cliente. Lo maté a bocajarro, un tiro limpio en medio de la frente. Recuerdo que antes de apretar el gatillo pronunció algo, un nombre. Sí lo recuerdo claramente, dijo: Mario recuérdalo, Mario vengará mi muerte.

Marta sale por la puerta principal, sube al coche y se larga. Dentro de la casa no se escucha nada. De repente, una voz grita su nombre.

– Raúl! Raúl! Sé que estás aquí. Entra si tienes pelotas, tengo un regalo para ti!

Esto se complica de manera vertiginosa, este tío sabe que estoy aquí. Todo esto es una maldita trampa! Mario sabía que era mi objetivo y que estaría aquí en todo momento. Maldito hijo de puta! ¿Por qué ha metido a mi hijo y Paula en todo esto?

Raúl entra en la casa, la puerta está abierta. Paula se ha puesto a llorar y Mario se está riendo a carcajadas. El niño sigue dormido.
Mario empieza a hablar, es el hermano de Ricardo y quiere venganza. Se abre la puerta y entra Claudio, el cliente de Raúl, que resulta que también era hermano de Ricardo. Todo encaja, su plan de venganza ha quedado al descubierto.

Durante una hora todo es borroso y confuso, Mario y Claudio le cuentan cómo planificaron el secuestro del hijo de Raúl para atraer a Paula, y cómo fingieron el encargo para atraer a Raúl. El niño se despierta y empieza a llorar. Paula, que no ha dicho una palabra, le da un biberón para calmarlo. Y de nuevo, se abre la puerta. Entra Marta con una bolsa negra, le da un beso en la boca a Claudio y le entrega la bolsa a Mario. Este la abre y arroja su contenido encima de la mesa, que queda cubierta de billetes. Todos ríen, el plan ha salido perfecto, pero falta la guinda del pastel.

Mario coge Paula y la inmoviliza rodeándola con los brazos, Claudio saca una pistola de un cajón y la pone en la frente de Paula. Raúl chilla, Paula chilla y el niño llora.

– Se llama Raúl! – dice Paula, entre llantos, en el mismo instante en que Claudio aprieta el gatillo.

Mario, Claudio y Marta estallan en una carcajada, sin remordimientos, cogen el dinero y se largan. Paula está muerta, Raúl se ha desmayado y Raúl, el niño, llora.

¿Alguna vez habéis presenciado el asesinato de alguien a quién amabais? Probablemente no, y si es que sí, os compadezco, ya sabéis lo que se siente. No todo el mundo es capaz de describir esa sensación, y menos aún el que no lo ha sentido. Me llamo Raúl, Raúl Alero, y soy un padre soltero a tiempo completo.

Han Participado:

manFran Cazorla (@fmcazorla1) – Usuario de Mi rincón de los libros – Escritor de El Rejoj (clic aquí para ver su página) la palabra que nos dejó para seguir fue sonajero

 

female

Sara – Administradora del blog literario Atravesando Historias . La palabra que nos dejó para seguir fue remordimientos, esta es la palabra que deberéis incluir si queréis seguir la historia.

femaleIrene (@admin) – Administradora de este blog.

 

 

  8 comments for “Historias de fin de semana – La Historia Completa

  1. rivezen
    7 noviembre, 2013 at 3:41 pm

    Es una buena historia

    • 7 noviembre, 2013 at 3:43 pm

      Gracias por la parte que me toca!! Me parece raro que digas que es una buena historia y la puntúes con un 1 :(

  2. fmcazorla1
    7 noviembre, 2013 at 4:23 pm

    Ha quedado genial… Vaya giro que ha pegado la historia… Muy bueno ese final…

    • 7 noviembre, 2013 at 4:25 pm

      Oh! Que bien que te haya gustado! Menos mal! jajajajaj

  3. Meri86
    11 noviembre, 2013 at 1:27 pm

    Muy buena historia Irene. Ya te lo dije cuando nos la leíste en casa. Y sobretodo el final muy interesante jejeje Buen trabajo

    • 11 noviembre, 2013 at 1:28 pm

      jejej Muchas Gracias!!

  4. Pili
    12 noviembre, 2013 at 10:14 am

    Me ha encantado…bravooo por todos los que habéis participado, ha quedado genial!!

    • 12 noviembre, 2013 at 10:16 am

      Gracias por la parte que me toca!!

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